
Y que mal el paro, y que mal la política, y la economía, quite, quite… no me cuente… Es la misma cantinela día tras día a poco que uno salga de casa y se pasee por cualquier café o tienda de barrio.
Es fácil (o difícil, al menos para el ánimo) dejarse llevar por el derrotismo, por la sensación de zozobra y por la impotencia. Pero, ¿que podemos hacer para que este sea un mundo mejor? Nada. dirán algunos, no está en nuestras manos, no somos los que tenemos el bastón de mando, porque si mandara yo…
No es más que otra manera de escurrir el bulto, de mirar para otro lado, de dejar que sean los demás lo que piensen, lo que tomen las decisiones. Que sean otros lo que, en definitiva, arriesguen. Porque querer cambiar las cosas, implicarse, desear que algo cambie, requiere, siempre de riesgos. Arriesgamos nuestro tiempo libre, el calor del sofá, la tranquilidad del hogar y claro, siempre quedaremos expuestos al “ya te lo dije”, al “si se veía que eso no iba a ninguna parte”, al “en que estaría yo pensando para meterme en esto?”.
Porque de esos sí que vamos a encontrar muchos voluntarios, de aquellos que quieren que las cosas cambien solas. De esos que pretenden que cambiando de canal la realidad se transmute de un Sálvame a un GH. De los que te llamarán loco por no refugiarte en la comodidad de tu rutina, de los que no pueden entender que trates de “complicarte la vida” ni de, mucho peor, “comprometerte”. Darlo todo por creer en una idea, luchar por ella, dedicarla tiempo y esfuerzo, motivarte a ti mismo con una sola idea: “Quizá, con este gesto, logre cambiar, un poco, MI mundo”
Hay mil cosas que hacer para cambiar el mundo. Pero no para acabar con todo lo conocido y darle la vuelta, revolucionarlo todo y cambiarlo por completo, seamos realistas. Se trata de cambiar nuestro mundo. NUESTRO mundo. Como es de grande o de pequeño? Cuantos amigos tienes? Cuantos conocidos puedes contar cerca de ti a los que tu mando tendida podría sacarlos de una triste situación? Tienes una habilidad y puedes ponerla al servicio de otros? Tienes una idea que puede ser beneficiosa para la comunidad?
Por no poder hacer grandes cosas no hacemos las pequeñas, nos olvidamos de cuidar los árboles porque vemos el bosque seco. El mundo no se cambia con grandes gestos, sino con pequeñas iniciativas. Una sonrisa en la escalera, unas palabras de aliento, un favor, un papeleo, un recado… Todo eso son pequeñas cosas. Para el vecino, para el amigo, para un conocido… Pequeñas cosas que no tienen grandes efectos visibles, efectos reales en los mercados de valores, en la economía mundial, en la paz de las naciones…
Tiene un efecto mucho mas sutil, pero mucho mas duradero en el tiempo, tiene efecto en las personas. Tiene efecto en la confianza, en la soledad, en las ganas de hacer las cosas bien, en el animo, en la felicidad.
No se trata de adquirir grandes compromisos, de dejarse la piel, de arriesgarlo todo. Se trata de ser persona con las personas. Porque solo si creemos en las personas, solo así, podremos, de verdad, cambiar el mundo.
Bueno, esto no son mas que tonterías de perroflauta, castillos en un aire viciado de idealismo, claro, lo realmente importante es el paro, y la política, y la economía… Y eso si que esta mal, si… Alguien debería hacer algo!
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